Prevención
Tumbes y el reto del Fenómeno del Niño

Queridos tumbesinos, quiero hablarles de un tema que nos toca de cerca a todos los que amamos esta tierra. El Fenómeno del Niño. Ese visitante irregular pero devastador que cada cierto tiempo pone a prueba nuestra capacidad de resistir y reconstruir. Todavía recuerdo la última vez que nos azotó con fuerza, en el 2017. Las imágenes de nuestros pueblos inundados, de nuestros cultivos arrasados, de nuestras familias luchando por salir adelante, están grabadas a fuego en mi memoria.
Sé que no soy el único. Todos aquí tenemos una historia que contar sobre cómo el Niño impactó nuestras vidas. Y todos compartimos la misma preocupación: ¿estaremos preparados para la próxima vez que venga? Porque sabemos que volverá. No es una posibilidad remota, es una certeza. La pregunta no es si ocurrirá, sino cuándo. Y de nosotros depende que no nos encuentre desprevenidos.
Prevenir es proteger
Durante mucho tiempo, Tumbes ha enfrentado el Fenómeno del Niño con resiliencia pero también con resignación. Como si fuera una fatalidad ante la cual no podemos hacer nada más que resistir y levantarnos. Pero eso no es cierto. Hoy sabemos que prevenir no solo es posible, sino que es nuestra mejor arma para reducir el impacto de este fenómeno en nuestras vidas.
Prevenir significa invertir en infraestructura resistente. En sistemas de drenaje y alcantarillado que puedan soportar lluvias intensas. En defensas ribereñas que protejan nuestros pueblos de las crecidas. En reservorios y canales de riego que almacenen el agua para los tiempos de sequía. Cada sol invertido en prevención es un sol ahorrado en reconstrucción y en sufrimiento evitado.
Una tarea regional con mirada local
Como candidato a gobernador regional, asumo el compromiso de poner la prevención frente al Fenómeno del Niño como una prioridad absoluta de mi gestión. Pero sé que esto no es algo que el Gobierno Regional pueda hacer solo. Necesitamos articular esfuerzos con los municipios, con el Gobierno Central, con la cooperación internacional y con la sociedad civil.
Mi propuesta es clara: un Plan Regional de Prevención frente al Fenómeno del Niño que movilice recursos, que defina prioridades basadas en el riesgo de cada localidad, y que se ejecute de manera coordinada en cada provincia y en cada distrito. Un plan con mirada regional pero con acción local, porque es en cada comunidad donde la prevención salva vidas.
Un Tumbes más resiliente
Queridos paisanos, nosotros los tumbesinos somos un pueblo valiente y trabajador. Hemos enfrentado muchas adversidades y siempre nos hemos levantado. El Fenómeno del Niño es un reto más en nuestro camino, pero es un reto que podemos vencer si nos preparamos.
Imagino un Tumbes donde la llegada de El Niño no sea sinónimo de tragedia sino de unión. Donde nuestros pueblos estén protegidos por defensas sólidas. Donde nuestros hijos puedan ir al colegio sin miedo a que se inunde. Donde nuestros campesinos no pierdan su sustento por falta de agua. Ese es el Tumbes resiliente que quiero construir, y sé que juntos podemos lograrlo.
No les prometo soluciones mágicas ni inmediatas. Les prometo trabajo duro, planificación responsable y un compromiso inquebrantable con la seguridad de cada familia tumbesina. El Fenómeno del Niño es parte de nuestra realidad, pero no tiene por qué definir nuestro destino. Con prevención, con unión y con la fuerza que nos caracteriza, sé que Tumbes puede ser más fuerte que cualquier desafío.